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La Coctelera

Cerámica ibérica

Historia de la investigación de la cerámica ibérica

28 Mayo 2009

Bibliografía

 

- PERICOLT, L: Cerámica Ibérica. Ediciones Polígrafa, S.A. Barcelona 1977.

 

 

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26 Mayo 2009

Zonas de distribución de los yacimientos de cerámica ibérica

Andalucía, la antigua Turdetania, con cerámica muy definida y sólo con decoración geométrica dispuesta en fajas que ocupan diversas zonas monocromas en la que se aprecian influencias de raíz muy lejana.

Sudeste, la antigua Contestania, la región más próxima en sus gustos artísticos al modelo griego, en donde el arte ibérico culmina en obras como las figuras humanas y de animales.

Resto del País valenciano, con los centros de Oliva, Puig, Serreta, Escuera, el Molar, y sobre todo Liria.

Zona de Castellón y Sur de Cataluña, rica en poblados con gran desarrollo de la escritura, cerámica que hereda los gustos meridionales como las decoraciones geométricas y vegetales. Solivella, Vinarragell, y muchos otros yacimientos.

Cataluña, con extensiones en el Urgel, prolongándose por el valle del Segre y del Ebro. Sidamunt.

Sur de Francia, zona de expansión en algunos momentos.

Aragón, hacia el Suroeste; desde Teruel, con figuras humanas, hasta el barroquismo de la decoración Azaila y El Castelillo de Alloza.

Celtiberia, zona de extensión, con un gusto distinto. Surrealismo en Numancia, Clunia, etc., y rápida expansión hacia la Meseta.

Después de los trabajos de Bosch, no tenemos todavía un catálogo completo de los poblados ibéricos en el Este y Sur de España, lo que no nos ha de extrañar.

 

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26 Mayo 2009

Formas que aparecen en la cerámica ibérica

 

I- Ánforas, para la guarda y transporte de cereales, aceite y vino.

II- Tinajas, más o menos ovoideas, de cocina. Recipientes para el agua, con curiosos detalles, para poder tener colgados en la pared. Existe una variante con borde doble , que impedía el paso da los insectos, evitando la polución del líquido.

III- Grandes recipientes, con pie o sin el (en tal caso, se encuentran sostenes cilíndricos más o menos altos) y perforados o no.

IV- Los llamados vulgarmente por los arqueólogos sombreros de copa (kalathoi), cilíndricos o troncocónicos.

V-Jarros, con variantes en las asas, de boca trilobada o vertedero, con cuello alto (oinochoes), etc.

VI-Platos; más o menos hondos, o grandes, y tazas.

Copas, derivadas de formas griegas (skyphos y kylix), por lo que en el cuadro de formas lo dejamos aparte.

 

 

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26 Mayo 2009

Técnicas decorativas

 

Acerca de la técnica y tipo de pintura se han realizado rebuscas interesantes. Ya Puig y Cadalfach en 1915 hizo analizar la pintura de la región del Bajo Aragón, en los laboratorios de Química de la Universidad Industrial de Barcelona. Dio como resultado una mezcla de hierro, manganeso y aluminio. Más tarde, una serie de ensayos realizados en la Escola De Bells Oficis, dio 60 por 100 de minio, 30 por 100 de óxido de hierro, y 10 por 100 de ocre rojo del país. Coinciden con los resultados de Blümer y Brougniard, en Alemania y Francia respectivamente.

Gómez Moreno cree en el uso del óxido de hierro, en analogía con el arte ruprestre, ya que en muchas cuevas es frecuente encontrar hematites. Sánchez Real opina que el color era aplicado con los pinceles sobre la vasija seca pero en crudo; sobre éste se colocaría un fijador, de materia orgánica, que desparecería con la cocción. Este mismo autor estudió sendos fragmentos de Azalia y Fontscaldes, apreciando en ellos la presencia de hierro, potasio, calcio, titanio, sodio, manganeso, litio, magnesio y silicatos. También hizo el estudio espectofotográfico de dichos fragmentos. Tales estudios merecen ser continuados. En estos últimos años, nuestros colegas de la Facultad de Ciencias inician ya los estudios que nos han de resolver muchos detalles de colores y manera de aplicarlos, lo que nos proporcionará seguros argumentos.

 

 

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26 Mayo 2009

Estilos decorativos

 

Nuestros ceramistas de la Iberia sentían la necesidad de mostrar a sus paisanos el recuerdo de hechos reales que pudieron tener para ellos un interés que sólo la ingenua belleza de unas figuras puede satisfacer.

Para la mayoría de autores, no hay duda alguna de que la decoración geométrica que constituye el primer estilo,  es anterior  a lo figurativo (vegetal y humano) y simbólico. Pero quedan contradictores a la idea anterior y por ello no queremos limitarnos a una sola hipótesis.

El segundo estilo decorativo, junto a nuevos motivos geométricos, usa representaciones vegetales.

El tercero, composiciones narrativas de estilo Oliva-Liria o variante Elche-Archena, en composiciones simbólicas.

El cuarto, final, refleja el sentido de la romanización, con nuevos elementos.

El nacimientos del primer estilo ha de estar en relación con algo ordenado, pero no mero accidente. El artesano usa el torno y el pincel y así va a parar a una perfección ordenada, para la que existía ya una tradición en algunas de las cerámicas preibéricas, sobre todo en Andalucía. Es evidente que quedan zonas lejos de los grandes talleres de fabricación.

El tercer estilo ofrece dos variantes. Abarca en su conjunto los motivos animales y humanos, en lo que se puede llamar lenguaje narrativo y el estilo simbólico.

La primera variante ofrece yacimientos donde se dan abundantes masas de fragmentos que permiten reconstruir piezas con escenas, que provocan nuestro entusiasmo al permitirnos asomar, a través del tiempo, a un pasado expresivo. No olvidemos que a lo mucho que nos agrada el contemplar esas escenas en sus superficies rellenas de motivos variados, ha de agregarse el valor que le da el que contengan además inscripciones que naturalmente no hemos renunciado a descifrar algún día no muy lejano.

 

La existencia de este arte reflejaría, según Tarradell, una centralización con una ciudad de clase campesina, importante, y poblados menores a su alrededor, con una preferencia por las justas o escenas guerreras, con detalles festivos como la música. Todo ello lleva en sí una raíz mediterránea sin la cual no habría existido difusión hasta la época romana.

Dentro de la cerámica zoomorfa y fitomorfa en su caudal artístico, se da la variante simbólica, cuyo centro serían sobretodo Elche, Archena, Meca, Amarejo y Verdolay. Por muchas razones situaríamos el centro de tal estudio en talleres que rivalizan con el brillo de la escultura. Es natural que se piense en una burguesía que da relieve a la elegancia de los motivos animales, una burguesía que Tarradell califica de refinada. Pero aquí los textos no abundan ya tanto como en las tierras más hacia el Norte. Pienso que todavía no está madura la certeza de esa visión social. Temo que el afán que todos sentimos de obtener una imagen de la vida social de aquellos siglos a través o por medio de la decoración de sus vasijas de lujo nos haga cambiar la realidad.

El valor que posee, toda esa bella cerámica es anulado por la industria romana, con el procedimiento de la terra sigilata. Los talleres cerámicos se mantienen de manera precaria. Pero no llegan a desaparecer del todo, y reaparece en una artesanía de época romana y posterior, que se ha conservado a lo largo de las generaciones, como reencarnada en esa maravillosa artesanía medieval de Paterna y Manises, que no se hubiera dado sin la vieja raíz.

 

 

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26 Mayo 2009

Historia de la investigación de la cerámica ibérica

 

La idea que la escuela del Dr. Bosch tenía sobre los iberos era la de que se trataba de una verdadera etnia ubicada en el Levante y Sur de España durante la Edad del hierro, aproximadamente desde el siglo X al I a. C. Les llamamos iberos tal como nos lo dicen las repetidas fuentes escritas debidas a los autores clásicos, que nos hablan bastante de ellos.

A partir del siglo VI a. C., o acaso antes, por influencia de púnicos y griegos desarrollaron una escultura que llamamos ibérica. Sus vestigios llenan centenares de poblados, necrópolis de incineración, más difíciles de señalar que los poblados, y algunos santuarios.

Es tal la densidad de yacimientos en el Levante y el Mediodía de España que casi no podemos andar sin pisar fragmentos de tales cerámicas, lo mismo que nos ocurre en los yacimientos romanos.

 

 

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